El incremento de las enfermedades inflamatorias del intestino podría estar ligado a nuestras dietas cambiantes, que propician una diseminación explosiva de las llamadas ‘bacterias malas’, según un grupo de científicos estadounidenses. Sus experimentos con ratones publicados en la revista Nature vincularon ciertas grasas con estos males debido a que pueden cambiar la forma en que los alimentos son digeridos y favorecer la aparición de bacterias dañinas.
Los microbiólogos autores del trabajo precisaron que una modificación de esas bacterias podría ser la respuesta. Los males inflamatorios como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa están presentes en una de cada 350 personas en el Reino Unido, y sus síntomas incluyen dolor abdominal y diarrea. La incidencia de estas enfermedades está creciendo rápidamente, según los incestigadores de la Universidad de Chicago.
En el experimento usaron ratones genéticamente modificados para tener más probabilidades de sufrir estos males. Con una dieta baja en grasas, uno de cada tres ratones contrajo colitis ulcerosa, sin embargo la proporción subió a casi dos de cada tres en los ratones cuya dieta era alta en grasas de leche, presentes en muchos alimentos procesados. Estas grasas son difíciles de digerir y por ello el organismo genera más bilis, lo que ocasiona a su vez un cambio en las bacterias intestinales.
Una bacteria en particular fue plenamente identificada, la biophila wadsworthia, que se desarrolla en la bilis extra segregada al descomponer las grasas de leche. La presencia de este microorganismo pasó de ser muy rara a ocupar casi el 6% de todas las bacterias producidas por la dieta alta en grasas. El profesor Eugenio Chang, uno de los autores, dijo que “por desgracia, estas pueden ser bacterias dañinas. Junto a una fuente rica en azufre estas florecen, y cuando lo hacen son capaces de activar el sistema inmunológico de las personas genéticamente propensas”.
Sin embargo este hallazgo también puede llevar a un tratamiento para revertir esta situación. “Las bacterias del intestino pueden ser alteradas sin afectar significativamente el estilo de vida de los individuos propensos a estos males”, agregó Chang.
Información de BBC. Traducción y edición de Sophimanía


